Workflow, la nueva habilidad clave en el mercado laboral de la IA

En medio de la expansión acelerada de la inteligencia artificial (IA) en los entornos laborales, el concepto de workflow se ha convertido en una de las habilidades más solicitadas por las empresas tecnológicas. Lejos de ser un puesto o un lenguaje de programación, se trata de la capacidad de analizar un proceso operativo, dividirlo en pasos lógicos y reconstruirlo como una cadena automatizada que integre personas, sistemas y herramientas, muchas de ellas impulsadas por IA.

Un informe reciente de Get On Board, plataforma especializada en empleos tecnológicos en América Latina, muestra esta tendencia con claridad. Tras analizar más de 1 millón de profesionales, 2 millones de postulaciones y 15,000 vacantes entre 2023 y septiembre de 2025, la firma detectó que las menciones relacionadas con IA en las ofertas de empleo crecieron de 6% a 11% en dos años, con un repunte de 57% solo en el último año.

La empresa clasificó 72 tecnologías y prácticas vinculadas a inteligencia artificial en cinco categorías, que abarcan desde machine learning tradicional y modelos de lenguaje hasta herramientas nativas de IA, automatización y agentes. Esta taxonomía revela qué tareas están siendo automatizadas y cómo la tecnología ya impulsa la operación cotidiana en áreas técnicas y no técnicas.

Durante la presentación del estudio Impact of AI 2025, el cofundador de Get On Board, Sergio Nouvel, explicó que la automatización de workflows se ha convertido en una capacidad transversal para todos los perfiles laborales. Subrayó que el auge de herramientas low code y no code permite que cualquier trabajador con pensamiento lógico pueda diseñar procesos automatizados sin necesidad de programar.

Una respuesta a la escasez de talento tecnológico

El avance del workflow está directamente relacionado con las dificultades para cubrir vacantes en el sector tecnológico. Según Álvaro Echeverría, director general de SimpliRoute, los procesos de reclutamiento pueden tardar entre dos y cinco meses y, en algunos casos, casi la mitad de las posiciones permanece abierta. Esto ocurre incluso en industrias clave como la logística y el comercio electrónico.

En este contexto, la automatización no solo incrementa la productividad, sino que permite operar con equipos más pequeños. Echeverría detalló que, pese a ser una empresa tecnológica, SimpliRoute mantenía procesos manuales como facturación, cobranza o comunicación recurrente con clientes. La solución fue automatizar estos flujos mediante herramientas como n8n, Make o plataformas de agentes.

“Hoy todo el proceso de facturación, cobranza y contacto con el cliente está 100% automatizado”, señaló. Esta estrategia ha permitido operar con estructuras más ligeras y eficientes.

La habilidad que transformará perfiles laborales

El estudio de Get On Board apunta a un crecimiento acelerado en el uso de herramientas nativas de IA —con un incremento de 1,350% entre 2023 y 2025— y de prácticas como la automatización y la orquestación de procesos. Para los trabajadores, eso implica un cambio profundo en su identidad profesional.

Echeverría distingue entre especialistas que desarrollan productos de IA, como científicos de datos, y quienes deben incorporar la automatización en sus tareas diarias. Para estos últimos, la habilidad de crear workflows se vuelve indispensable: diseñar flujos recurrentes, conectar sistemas, operar agentes y supervisar que las decisiones automatizadas tengan sentido para el negocio.

Según Nouvel, aprender a automatizar workflows no solo aumenta la eficiencia individual, sino que representa una ventaja competitiva en un mercado donde las empresas esperan que la IA forme parte de la operación cotidiana.

 

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