“El que contamina paga”
Una nueva propuesta de ley en México busca que las empresas asuman los costos de remediación ambiental por la contaminación que generen sus productos. De aprobarse, esta iniciativa incorporaría la Responsabilidad Extendida del Productor (REP), lo que podría cambiar la manera en que se gestiona el impacto ambiental en el país.
Reformas legales y responsabilidad empresarial
La iniciativa plantea reformas a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos. Según la propuesta, toda empresa productora o importadora sería responsable del manejo ambiental de sus productos durante todo su ciclo de vida, incluyendo su disposición final.
El objetivo es incentivar a la industria a diseñar productos más duraderos, reciclables, reparables y con menor impacto ambiental. Además, se redefine el concepto de “residuo” para incluir sólidos, semisólidos, líquidos o gases que puedan ser valorizados o requieran tratamiento.
Economía circular y participación ciudadana
La iniciativa también plantea estímulos fiscales para apoyar a las empresas en la transición hacia una economía circular. Cada sector industrial, comercial o de servicios tendría que inscribirse en un registro y cumplir con los lineamientos de gestión de residuos.
Entre los mecanismos obligatorios se encuentran:
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Para productos y materiales: reúso, reducción, rediseño y reacondicionamiento.
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Para residuos: recuperación, tratamiento, reciclaje y valorización.
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Para ambas etapas: diseño circular, clasificación, reparación, remanufactura, reutilización y aprovechamiento.
Asimismo, se introduce la definición de “materias primas secundarias”, entendidas como aquellas sustancias u objetos que mantienen propiedades útiles después de su producción, uso o consumo, permitiendo su reprocesamiento.
Situación actual de residuos en México
México genera más de 120,000 toneladas de residuos al día, de las cuales aproximadamente 12,000 no se recolectan y permanecen en el medio ambiente. La tasa de reciclaje se estima entre 9% y 10%, muy por debajo de países como Corea o Alemania, donde se recupera cerca del 90% de las materias primas secundarias.
Según la propuesta, los residuos no reciclados, como plásticos o llantas, contaminan ecosistemas terrestres, ríos y mares, mientras que los tiraderos a cielo abierto representan una manifestación clara del problema ambiental.
