Ran explora cavidades bajo la plataforma Dotson
Hace más de un año, un submarino autónomo llamado Ran desapareció en la Antártida Occidental durante una misión científica. Perteneciente a la Universidad de Gothenburg, el vehículo se adentró bajo la plataforma de hielo Dotson para estudiar el derretimiento de glaciares, y ahora los científicos han logrado analizar los datos que recopiló antes de hundirse.
Ran es uno de los tres submarinos autónomos del mundo utilizados para investigaciones en la región antártica. Desde 2019, exploró el glaciar Thwaites y otras zonas críticas antes de su última misión en enero de 2024. La información recabada por Ran permitirá a los investigadores comprender mejor los cambios en las plataformas de hielo y sus impactos en el nivel del mar.
Mapas y descubrimientos únicos
Durante su misión, Ran logró adentrarse 17 kilómetros en una cavidad bajo Dotson y escanear la base del hielo mediante sonar. Los mapas obtenidos muestran cómo las corrientes submarinas erosionan y derriten la capa de hielo, así como irregularidades en su superficie, con formas comparables a dunas de arena.
Según la profesora de Oceanografía Anna Wåhlin, “es un poco como ver el reverso de la luna”. Por su parte, la glacióloga Karen Alley resaltó que estos mapas representan un avance crucial para entender las dinámicas de las plataformas de hielo antárticas. Los datos también ayudan a calibrar observaciones satelitales, aunque aún se requieren modelos más precisos para predecir el ritmo de derretimiento en el futuro.
Teorías sobre la desaparición de Ran
A pesar del éxito científico, la desaparición del submarino sigue siendo un misterio. Wåhlin planteó dos hipótesis: Ran podría haberse estrellado contra la zona donde la plataforma se encuentra con el lecho rocoso, o bien haber sido atacado por una foca. Aunque el incidente es lamentable, los investigadores destacan el valor de la información obtenida.
Rumbo a Ran II
La Universidad de Gothenburg planea lanzar un nuevo vehículo autónomo, Ran II, entre 2026 y 2027. Este submarino contará con sistemas de navegación mejorados y capacidades de toma de decisiones en emergencias, asegurando que futuras misiones puedan explorarse con mayor seguridad.
Wåhlin concluyó que los datos obtenidos por Ran son “únicos en el mundo y de gran valor para la investigación internacional”, y que, a pesar de los riesgos, este resultado supera a la alternativa de perder el conocimiento en almacenamiento sin uso.
