El cometa interestelar 3I/ATLAS, descubierto en julio de 2025, ha captado la atención de astrónomos por su singular composición y comportamiento. ¿Por qué es tan especial y qué secretos esconde?
El objeto interestelar 3I/ATLAS fascina a la comunidad científica
El universo continúa sorprendiendo a la humanidad, y esta vez lo hace con el paso de 3I/ATLAS, un cometa interestelar que ha generado un gran revuelo entre astrónomos y científicos del mundo. Descubierto el 1 de julio de 2025 por el telescopio de sondeo ATLAS en Chile —financiado por la NASA—, este cuerpo celeste se ha convertido en el objeto interestelar más observado hasta la fecha.
Investigadores del grupo de Asteroides, Cometas y Meteoritos del ICE-CSIC/IEEC, en colaboración con la astrobióloga Karen J. Meech y la profesora Bin Yang de la Universidad Diego Portales (Chile), han seguido de cerca a este visitante cósmico, recopilando datos clave sobre su composición y comportamiento.
¿Es un asteroide o un cometa? Las claves de su naturaleza híbrida
Aunque inicialmente su apariencia recordaba más a un asteroide, las observaciones realizadas los días 5 y 14 de julio con los telescopios Gemini-S/GMOS y NASA IRTF/SpeX confirmaron su verdadera naturaleza: 3I/ATLAS es un cometa activo. Es decir, contiene hielos que subliman al acercarse al Sol, generando una característica coma —una envoltura gaseosa visible a grandes distancias—.
El espectro óptico del cometa presenta una pendiente rojiza similar a la de los asteroides tipo D, objetos muy oscuros con bajo albedo y alto contenido en carbono. Sin embargo, en el rango del infrarrojo cercano, el espectro se aplana, lo que es típico de granos de hielo de agua, un componente esencial en la coma de los cometas.
