Especialistas advierten sobre retos de producción ante el crecimiento poblacional y la reducción de tierras cultivables
En México, especialistas urgieron a incorporar tecnologías emergentes como inteligencia artificial (IA), robotización, big data y automatización en el sector agrícola, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y promover un desarrollo sustentable frente a los desafíos que traerá el futuro.
Durante una conferencia de prensa, Gilberto de Jesús López Canteñs, académico de la Universidad Autónoma Chapingo, advirtió que para las décadas de 2040 y 2050 la población nacional podría alcanzar los 140 millones de habitantes. Esto, sumado a una posible disminución de la superficie agrícola —estimada en 29.8 millones de hectáreas hasta 2022—, plantea un escenario crítico para la producción de alimentos.
El especialista destacó la necesidad de avanzar hacia la llamada *agricultura 5.0*, un modelo que integra soluciones tecnológicas para optimizar las operaciones del campo, mejorar la calidad de los productos y responder a las crecientes demandas alimentarias.
Entre las herramientas más prometedoras, López Canteñs subrayó el uso de drones para cartografía, aplicación de líquidos y distribución de sólidos. Según explicó, estas aeronaves permiten reducir costos, esfuerzos y riesgos para la salud, además de mejorar la precisión en tareas como la fumigación en comparación con métodos tradicionales —ya sean manuales, con tractor o por vía aérea—.
México, según el académico, ya figura entre los países que han adoptado estas tecnologías. De acuerdo con un reporte de la empresa china DJI, el uso de drones en la agricultura podría expandirse aún más y superar la brecha tecnológica en el país para el próximo año. Proyecciones internacionales señalan que para 2035 esta tendencia será parte central de la producción agrícola global.
La agricultura de precisión, parte fundamental de este modelo, busca aprovechar al máximo el potencial de cada lote cultivable mediante el análisis y gestión de datos, lo que permitirá enfrentar la doble presión de alimentar a una población creciente y preservar los recursos naturales.
